Casa de Extremadura en Sevilla

El día 20 de junio a las 20:00h, del año 1975, se reunían en el Aula Magna de la Universidad Laboral (la actual Pablo de Olavide), la primera comitiva que dio base a la que hoy sigue siendo nuestra asociación, la Casa de Extremadura en Sevilla.

Tal comitiva estaba compuesta por Saturnino Miguel Fernández Fernández; como el primer presidente, José Ruiz Vázquez, Julián Palencia Cortés o Juan Cuadrado Pino, entre otros miembros de aquella primogénita Junta Directiva.

Se daba forma a un deseo común que compartían muchas y muchos extremeños que habían trasladado sus hogares a Sevilla. Las diversas situaciones que cada cual tuvo que afrontar, vino a confluir en un sentimiento de hermandad que los unió y que les hizo tomar la iniciativa de crear una asociación.

Se tomó el primer paso, ese 20 de junio del 75, con mucha ilusión y ganas de trabajar, para que la Casa de Extremadura fuese el hogar de todos aquellos extremeños y extremeñas que llegaban a Sevilla para establecerse en la ciudad andaluza.

Permaneció vivo en ellos el deseo de no perder sus costumbres, ni sus raíces, integrándose en la cálida y acogedora hispalense, pero sin perder nunca sus señas de idiosincrasia.

Rescatar del recuerdo las costumbres es reforzar nuestra identidad, nuestras características y nuestros rasgos más pronunciados. Desde la Casa apostamos por la cultura, por esa lengua de nuestros antepasados, como es el castúo, y por esos poetas, escritores, artistas, artesanos y profesionales de todos los tiempos que le cantaron, ilustraron, danzaron y escribieron a la vida, al amor, a la nostalgia de tener que alejarse de su tierra en busca de un futuro más alentador… Destaca y se venera entre ellos la figura de Luis Chamizo, poeta que dispone de una calle en Sevilla gracias a la labor llevada a cabo por los extremeños que trabajaron por dedicarle una mención especial.

En el año 2025 se han cumplido 50 años. Sevilla nos reconoce y concede la Medalla de Sevilla 2025 por mantener las raíces culturales de Extremadura en Sevilla. Las socias y socios de la Casa son protagonistas.

Una labor mantenida durante todos estos años en esta tierra de acogida y oportunidades, donde hombres y mujeres extremeñas antes, ahora y en los años venideros han dado, dan y darán a Sevilla todo su esfuerzo, cariño y el respeto que se merece, como tierra propia que es. Y continuamos a por otros 50 años más.