Emociones, comprenderlas para gestionarlas

Tras un cambio de última hora en la programación y a pesar de un tiempo propio de un 24 de enero que es para quedarse en casa, nos reunimos en el salón Gonzalo Martín de nuestra Casa para recibir una interesantísima exposición por parte de Dña. Pilar Domínguez Toscano, psicóloga y Doctora en Bellas Artes, profesora titular de la Universidad de Huelva, sobre la gestión de las emociones vitales: angustias y depresiones.

Hablar sobre las emociones humanas es algo dificil. Ya lo es el saber definirla. Dña. Pilar nos acerca de una forma muy amena, sencilla y visual sobre un tema tan importante en las relaciones interpersonales, siendo necesasrio comprenderlas para conocernos tanto a nosotros mismos como a los demás.

Bajo el título «La gestión de las emociones vitales: angustias y depresiones», la profesora Pilar Domínguez comenzó por definirnos lo que es una emoción, para a partir de ahí, ir adentrándonos en el intrincado mundo de las emociones.

Partiendo de las seis emociones básicas —innatas no solo al ser humano, sino a algunos primates— fue desarrollando cada una de ellas, descubriéndonos que todas son necesarias para la supervivencia como especie. La ira, la alegría, el asco, la tristeza, la sorpresa y el miedo…

Los datos que ofrecen las estadísticas que la doctora Pilar nos compartió son escalofriantes, pues entre el 25 y el 35% de la población, sufre algún trastorno psicológico.

«Casi todo el mundo piensa que sabe qué es una emoción hasta que intenta definirla. En este momento prácticamente nadie afirma poder entenderla».

Wenger, Jones y jones, 1962

Según ella el sentir miedo en un momento determinado nos puede poner a salvo de un peligro, para eso existe esa emoción innata y básica, pero ¿qué ocurre si deja de ser un momento puntual para convertirse en una sensación continua y prolongada en el tiempo?

Del miedo a la ansiedad…

De la tristeza a la depresión…

Una charla, en definitiva, muy edificante y positiva. De saber gestionar nuestras emociones va a depender, en gran medida, nuestra mayor o menor calidad de vida. Una asignatura pendiente que ella, doña Pilar, se prestó a darnos unas cuantas notas, con la esperanza de que vuelva a nuestra Casa para continuar ilustrándonos con su sabiduría y su amabilidad.